A Xavi Hernández lo llevan esperando algunos aficionados del Barça desde el mismo día en que anunció su marcha, un adiós del que pronto se cumplirán cuatro años. Tras 17 temporadas en el primer equipo, el de Tarrassa decidió que era el momento de hacer las maletas y probar suerte en otra parte, aprovechar los últimos años de su carrera, jugar más y sufrir menos, ser por fin el extranjero. Para ello tuvo que ocultar a su madre la oferta de renovación que redondearía su fidelidad hasta 2018 porque María Mercé es más xavista que el propio Xavi, más barcelonista que el propio Barça. “La hubiéramos tenido”, confesó entre risas aquel primer día raro de mayo.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://bit.ly/2HnteWx
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire