"Puedes estar tranquilo, aquí no vas a tener presión. Nosotros te cuidaremos. Tenemos muchos futbolistas jóvenes como tú y entre todos te ayudaremos en tu integración”. Sir Alex Ferguson pronunció las palabras que necesitaba escuchar aquella tarde de domingo en la que se presentó en Barcelona con dos directivos del Manchester United. Estaba a punto de firmar con el Ajax al día siguiente, pero Ferguson me llevó a visualizar el escenario ideal en el que lograría desprenderme de la etiqueta de ser el hijo de…, algo a lo que se daba especialmente mucho bombo en España y que también me podría condicionar en Holanda. Sentí que en Inglaterra sería uno más, gracias a ese manto protector característico del fútbol inglés, sumado a ese punto paternalista con el que el técnico escocés solía seducir a jugadores para su causa.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://bit.ly/2K6csNw
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire