"Estoy muy contento, muy contento", dice Samuel Sánchez, al que la Unión Ciclista Internacional (UCI), acaba de comunicar una sanción de dos años por un positivo por hormona de crecimiento. La alegría por una noticia que le permitirá “ir con la cabeza alta, sin sentimiento de culpa”, no es una ironía, es real. “La UCI”, explica el campeón olímpico de Pekín 2008, “me ha impuesto la sanción mínima, porque reconoce que no se trata de un caso de dopaje sino de un positivo involuntario. Tomé un complemento permitido pero contaminado con una sustancia prohibida. Mi trabajo, mi dinero y más de un año y medio de tarea de convencer a la UCI me ha costado, pero todo ha merecido la pena”.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://bit.ly/2YoxP0j
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire