dimanche 14 janvier 2018

Marcianos madridistas

En el trabajo sobre los intentos humanos de contactar con vida inteligente fuera del planeta, sin mermar recursos para seguir buscándola dentro, que ha publicado el suplemento Ideas de EL PAÍS, se cuenta que en 1990 Voyager 1, la sonda que más lejos ha viajado en el espacio, hizo una foto a la Tierra desde 6.000 millones de kilómetros de distancia. Nuestro planeta era una imagen diminuta, casi imperceptible: un puntito de luz que ocupaba menos de un píxel y en el que se podía distinguir, de forma milagrosa, un centro de Marcelo. Algo inaudito ya no porque Marcelo tuviese entonces dos años, sino porque en ese punto insignificante, prácticamente invisible, “una mota de polvo suspendida en un rayo de sol” según Carl Sagan, podía verse con toda claridad que no había nadie para el remate.

Seguir leyendo.



source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/2mwboFd

Aucun commentaire:

Enregistrer un commentaire