El partido entre los Clippers y los Rockets acabó como el rosario de la aurora. A pesar de que los hechos están siendo todavía investigados por la NBA, varias fuentes hablan de que, tras un duelo en el que se produjeron varias discusiones y cruces de insultos, varios jugadores de los Rockets acudieron al vestuario de los Clippers con ganas de gresca. Se afirma también que Austin Rivers fue perseguido por algunos de sus rivales. La cosa no pasó a mayores gracias a la intervención de los miembros de seguridad.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/2FJdUAE
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire