A Bale le recibieron el miércoles en el vestuario del Zayed Sports City Stadium con un largo aplauso y una ovación de todos sus compañeros. Llegó un poco más tarde que el resto porque atendió a las teles con derechos después de marcar el gol que clasificó al Madrid para la final del Mundialito de mañana (18.00, La1). Entró en el minuto 79 y el primer balón que tocó, sesenta segundos después, fue gol. El galés corrió como un loco hacia el banquillo para celebrarlo y allí le estaba esperando Sergio Ramos con los brazos abiertos.
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