Cuando llegó al Borussia Dortmund, allá en 2010, la portería se le empequeñecía de mala manera. Tal era su desatino que desde la grada le bautizaron como Chancentod [mata-ocasiones] y se preguntaban el porqué de los 4,5 millones que pagaron por un delantero espigado, incluso frágil. “Me esperaba más juego, más goles y que aguantara mejor el contacto. No está a su nivel”, resolvió el técnico Jürgen Klopp (ahora en el Liverpool) sobre su delantero centro, entonces recambio de Lucas Barrios. Unas palabras que sorprendieron en Alemania porque Klopp no solía dar recados públicos a sus jugadores, pero un discurso que alentó a Robert Lewandowski (Varsovia, Polonia; 27 años) porque nunca lo tuvo fácil en el fútbol y siempre se salió con la suya. Y ya apunta a la Juve en la vuelta de los octavos de la Champions (2-2 en la ida), equipo que tiene de baja a su estrella Dybala.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/1RMMZ4s
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire