Durante los primeros 27 minutos, lo que duró el primer parcial, no hubo dudas, pero otra cosa fueron los 74 siguientes, los que transcurrieron hasta desembocar en el definitivo 6-0 y 7-6 (en una hora y 41 munutos) a favor de Rafael Nadal. El número cinco comenzó como un torbellino, dio después vidilla a Fernando Verdasco y al final, entre sudores fríos y con esa dosis de épica que tanto se echaba en falta y que endulza su tenis, logró cerrar su pase a los octavos de final del Masters 1.000 de Indian Wells, en los que se medirá al alemán Alexander Zverev (doble 6-2 a Gilles Simon).
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/22kAgO8
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire