José Manuel Calderón no quiso ser menos que Curry, que Ricky, que Doellman, que ninguno de los muchos jugadores que durante los últimos días están decidiendo partidos con triples en los últimos instantes de partido. El base español se erigió en el héroe del partido y dio la victoria a los Knicks por 87-90 en su duelo ante los Lakers. Resolvió con un triplazo, ante Marcelinho Huertas, el encuentro que sirvió de despedida de uno de los clásicos mano a mano que ha vivido la Liga durante los últimos años, el que han mantenido Carmelo Anthony y Kobe Bryant.
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