El frustrado fichaje de Rodrigo Moreno por el Atlético de Madrid respondió a la inquietud que generó en Diego Pablo Simeone la marcha de Antoine Griezmann por una mera cuestión estadística. El delantero francés le garantizó un promedio de 26 goles por curso en sus cinco temporadas como rojiblanco. La zozobra sobre quién iba a sumir ese volumen de goles invitó a Simeone a experimentar con la doble punta, una solución que aplicó con Diego Costa y Falcao, pero a la que no dio vuelo con Fernando Torres y Mandzukic.
source Portada de Deportes | EL PAÍS https://ift.tt/2mUJs1r
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire