Hace tres veranos, Sergi Roberto llamó a Luis Enrique para pedirle que le dejara salir si iba a continuar sin tener minutos como en los cursos anteriores. “Me dijo que Alves podía marcharse y que su intención era valorarme de lateral. Pensé que estaba un poco loco…, pero le respondí que, si era para jugar, no había problema aunque no conociera la posición”, desveló Sergi Roberto. Pero sí que la conocía un poco porque ya le cubrió las espaldas al lateral una temporada antes, cuando se lesionó como también le sucedió a Douglas, y Aleix Vidal no podía jugar por la sanción FIFA impuesta al club por el traspaso irregular de menores. Para su gloria y también en parte para su desdicha porque siempre quiso ser centrocampista, se atornilló en el puesto y ya nadie le ha sacado, ni siquiera un especialista como Semedo. Nada cambió con la llegada al banquillo de Valverde… Hasta, quizá, estos días.
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