Era Valencia, pero podía haber sido Múnich, Berlín o Düsseldorf, porque si uno miraba al cielo encontraba un capote gris y el termómetro apenas llegaba a los diez grados. Luego, por si fuera poco, al escenario se incorporó la llovizna y un viento frío que todavía acomodaron más a la pareja alemana, confortable e inspirada, como si la eliminatoria transcurriera en casa. Pero no, era Valencia, una Valencia con una climatología tan destemplada que durante un buen rato, demasiado, contagió al equipo español, ahora en un buen lío porque Feliciano y Marc López cedieron en el dobles contra Jan-Lennard Struff y Tim Puetz (6-3, 6-4, 3-6, 6-7 y 7-5, en 4h 40m) y, por lo tanto, 2-1 abajo, solo cabe invocar a la épica para alcanzar las semifinales.
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