A veces el mismo pirómano es quien apaga el fuego. El presidente del Sporting de Lisboa, Bruno de Carvalho, se reunió en la tarde del sábado con sus jugadores, a los que había sancionado por no estar de acuerdo con sus críticas tras el partido con el Atlético de Madrid. Tras la reunión si no se firmó la paz, al menos sí el silencio.
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