samedi 19 mars 2016

La maldición de Asafa Powell

El abrazo y los achuchones a que se entregó en el centro de la pista el matrimonio Ashton Eaton, que esperaba a que terminara la altura de su heptatlón, y Brianne Theisen, quien tras un 800m en 2m 9s acababa de ganar el pentatlón, parecía de buen augurio para Asafa Powell. La campeona canadiense, tres veces en el medallero en su carrera en las pruebas combinadas y nunca oro hasta la noche de Portland, era una muestra de que en el atletismo, a diferencia de la vida, no hay maldiciones eternas. El jamaicano, el mejor velocista del mundo hasta la llegada de su compatriota Usain Bolt, varias veces recordman y medallista mundial al aire libre, pero nunca campeón en solitario, parecía haberlo entendido. “Estoy de nuevo aquí”, había dicho después de ganar su semifinal con unos magníficos 6,44s para un hombre tan grande, la quinta mejor marca de la historia.

Seguir leyendo.



source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/1XCPTx0

Aucun commentaire:

Enregistrer un commentaire