El pasado 20 de abril, durante un Manchester United-Anderleht, Zlatan Ibrahimovic se elevó en el área rival para pugnar por un balón. Los ingleses se jugaban continuar en la Europa League, o lo que era lo mismo en ese momento, salvar la temporada y aspirar a la Champions. Acelerado, el sueco se desestabilizó en el aire ante el contacto con el central rival y cayó mal. Su rodilla derecha no aguantó. El ligamento cruzado anterior estaba roto y el final de la carrera del delantero de 36 años parecía precipitarse después de firmar una temporada sobresaliente en Inglaterra con 28 goles y 10 asistencias. Pero Zlatan decidió que no era el momento. "Volveré más fuerte. Una cosa es segura: yo decidiré cuando sea momento de dejarlo. Rendirse no es una opción", aseguró horas después de conocer el alcance de su lesión.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/2jABrNy
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire