Desde que llegara a MotoGP –y hasta este curso, en que trata de pulir los puntos débiles– Marc Márquez tan solo había ganado una vez en Assen. Fue aquel 2014 en que arrasó con una Honda inalcanzable. Ganó 10 victorias consecutivas, 13 en total. Y el título, claro. Salvo aquel año, el circuito holandés, como los de Jerez, Le Mans o Montmeló, habían sido territorio hostil para el catalán. Sus victorias (39 en MotoGP) se han cimentado estos años (con un 70% de triunfos) en las pistas en las que predominan las curvas a la izquierda. Véase, por ejemplo, su dominio en Austin, donde no ha ganado otro piloto en estos seis años de carreras. O en Sachsenring, donde acumula otras seis victorias consecutivas; ocho si se cuentan las dos de 125cc y Moto2.
source Portada de Deportes | EL PAÍS https://ift.tt/2uxUx8T
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire