En las etapas llanas del Tour, el pelotón es el agua de un río que fluye sin cesar por las carreteras de Bretaña calurosa y hacia el Este y el Norte; el río que nos lleva, como dicen los ciclistas, gotas de agua, que también saben que no a todos los lleva igual. “Claro que no”, dice Daniele Bennati, ciclista del Movistar. “En el pelotón hay clases y hay plazas para cada uno”. Hay business, primera, segunda y tercera, y, como en un avión cualquiera, según el sueldo que gane cada uno de los ciclistas allí viajará. Es la ventaja de ir a rueda.
source Portada de Deportes | EL PAÍS https://ift.tt/2NeippQ
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire