Teresa se sentó en una silla de ruedas con 19 años. Un cúmulo de desafortunadas coincidencias derivó en una neuropatía que robó la movilidad a sus piernas. Afrontó con entereza el periodo de luto que acompaña a la lesión medular. Nuevos retos ante una nueva forma de encarar la vida. Hay que reeducar el cuerpo hasta en las funciones más básicas y, para ello, la piscina era parte de la rehabilitación. La primera vez que se lanzó al agua fue con un chaleco salvavidas.
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