mercredi 10 juillet 2019

El Tour atraviesa fronteras

El Tour no es solo una carrera ciclista, sino también una máquina de propaganda francesa. Los organizadores lo tuvieron claro muy pronto. En 1907 decidieron organizar el primer final de etapa fuera de Francia, en Metz, una ciudad francesa que pertenecía a Alemania tras la derrota de Napoleón III en la guerra franco-prusiana, en 1871. Un recordatorio doloroso para los franceses, a orillas del Mosela y perteneciente al Reichsland de Alsacia Lorena. El año anterior, la carrera ya había circulado durante 75 kilómetros por carreteras alemanas, solo de paso, pero en esta ocasión la meta estaría situada en la avenida de Thionville de Metz.

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