Montilivi es un chollo y una condena que con el tiempo parece perpetua porque ya son 11 encuentros seguidos en los que el Girona ha sido incapaz de decir ni mú. Demasiadas oportunidades y excesivo tiempo que se prolongó frente al Villarreal, equipo con jugadores de muchos kilates y fútbol rácano porque se contenta con las contras y la inspiración del fantástico Chukwueze. Suficiente, en cualquier caso, para firmar el triunfo y salir de la zona de la quema, también para desmontar a un Girona desatinado que mira con horror hacia abajo tras aspirar hace poco a Europa.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://bit.ly/2VNqrL2
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire