Pedro Ferrándiz acostumbraba a saltar a la cancha del Magariños un par de minutos antes que su equipo, para que la Demencia se desgañitara contra él y los decibelios descendieran, por mera cuestión física, a la salida de sus jugadores. Ese mismo efecto, aunque sin pretenderlo, conseguía Cristiano Ronaldo en San Mamés, que de un plumazo ha perdido la referencia cuando está el Real Madrid enfrente. Viudos de Ronaldo.
source Portada de Deportes | EL PAÍS https://ift.tt/2Op4HBr
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire