Para la Copa, el Leganés tiene un estilo de juego que le convierte en un equipo más incómodo de lo que ya es en la Liga. Su rocosidad es ideal para las eliminatorias. No se mueve un dedo de su intención de ser firme en defensa y tampoco necesita mucho fogueo en ataque. Además, ha encontrado en Amrabat al delantero ideal para ese juego. Una mosca cojonera siempre al acecho de cualquier error o migaja que le caiga. Un gol suyo, aprovechando un doble fallo de Pau y Barbosa le complican la continuidad en la competición al Villarreal. Para el Leganés, el 1-0 puede valer un potosí.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/2qmpkqt
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire