lundi 11 décembre 2017

La reválida de Messi

Los futbolistas del Chelsea se congratulaban y abrazaban sobre el césped del Camp Nou después de festejar sobre la bocina el tanto de Fernando Torres, ese que les daba el empate y la clasificación para la final de Múnich de 2012. A escasos metros, Messi se llevó las manos a las rodillas, perdió la mirada en cualquier brizna y contuvo como pudo unas lágrimas que borbotaron en el vestuario minutos después y en su casa unos cuantos días más tarde. Resulta que el larguero escupió su penalti —desde entonces varió su modus operandi porque obvió las paradinhas para coger más carrerilla— y, después de perder un balón en la ida que acabó en la red de Valdés, se sintió único responsable de la derrota. “Lo pasó verdaderamente mal”, recuerdan desde el camerino azulgrana. El tiempo y los laureles le devolvieron la sonrisa, pero Leo siempre ha tenido al Chelsea en la cabeza porque, entre otras cosas, no ha logrado marcarle en los ocho partidos —un triunfo, cinco tablas y dos derrotas— que ha jugado contra los Blues. Ahora, sin embargo, tiene la reválida porque el bombo ha deparado que el Barcelona y el Chelsea se midan (la ida en Londres el 20 de febrero; la vuelta el 14 de marzo en el Camp Nou) en los octavos de final de la Champions League. El balance hasta ahora asegura que los dos equipo igualan a victorias (5 y 5) y a empates (5) en 15 patidos.

Seguir leyendo.



source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/2BUfNI6

Aucun commentaire:

Enregistrer un commentaire