Enganchado a la velocidad y a las fintas de Morales, la pequeña rana del barrio de Orriols saltó por encima del submarino amarillo. Morales, el factor desequilibrante granota, se comió al equipo de Fran Escribà. El Comandante apuñaló con saña la banda de Rukavina, fabricó la jugada del penalti y marcó el gol de la primera victoria en el regreso a Primera. Estuvo onmipresente. Morales superstar.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/2viTmZi
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire