Hay alianzas que funcionan como los noviazgos de antaño, propiciados por la intermediación de terceros y que culminan después de un tiempo de espera en el que ambas partes flirtean sin suerte con otras compañías. Así ha ocurrido en el acuerdo Rakuten-FC Barcelona. La multinacional japonesa, una importante compañía de servicios de internet, referencial en su país, buscaba un socio futbolístico para hacerse visible en el mundo occidental después de alguna experiencia comercial no muy exitosa y el club azulgrana precisaba de un aliado para internacionalizar su marca en su intento de ingresar 1.000 millones en 2021 después de presupuestar 695 para la temporada 2016-2017.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/2fWAYiR
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire