Entre las infinitas pistas de la mesa de mezclas del Eurobasket, el tema The final countdown de Europe es la fanfarria instrumental elegida en Berlín como prólogo del salto inicial de los partidos y, con el impulso del hard rock de la banda sueca, España salió con la mentalidad del que busca remarcar su propósito de enmienda. Si ante Serbia la estadística reflejó un 3 de 19 en triples, frente a Turquía el dato era un lustroso 7 de 12 al descanso; si en el primer encuentro sólo Pau Ribas encontró el interruptor del triple, ante los otomanos seis jugadores cantaron bingo, Felipe y Pau incluidos. Llull abrió el partido desde el 6,75 a los 20 segundos y con su segundo triple elevó la diferencia hasta los 15 puntos (26-41, m. 15). Ni rastro de la agitación de Ali Muhammed ni del martillo de Erden (22 puntos en la inauguración; 0 al descanso). Ahí acabó la contienda competitiva.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/1NWBwSE
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire