Iker Casillas ha pasado su primera noche en el Hospital CUF de Oporto, donde fue ingresado este miércoles tras sufrir un infarto agudo de miocardio, estable y rodeado de su familia, a la espera de que se le hagan nuevas pruebas para conocer cómo marcha su recuperación. El guardameta español, que cumplirá 38 años este mes, fue sometido el miércoles a un cateterismo después de sentirse indispuesto en un entrenamiento y, tal y como mostró el propio jugador horas después en redes sociales, se encuentra estable y animado.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://bit.ly/2DHEz1k
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire