En una constante redefinición, porque así lo exigen los tiempos y un sistema cada vez más ultra profesionalizado en el que cada detalle cuenta, y mucho, Rafael Nadal aprovechó su última estancia en la reserva para mimar su cuerpo y sopesar un cambio estratégico en su juego. Pese a que la mejora de su servicio ha sido más que significativa en los últimos años, el número dos y su equipo percibieron que la estadística se había resentido ligeramente durante el último curso y que los rivales más directos no aflojaban un pelo. Tanto Roger Federer como Novak Djokovic continuaban sacándole más y más partido al saque, mientras que la bola inicial del balear iba distanciándose.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://bit.ly/2SSvDf2
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire