dimanche 19 août 2018

Lugares sagrados

Antes del primer partido de la Lazio, que afortunadamente perdió en casa contra el Nápoles, sus ultras repartieron unas octavillas en las que prohibían el acceso a las mujeres en las primeras filas del fondo norte. No hay tanto escándalo en la prohibición como en la capacidad de arrogarse el privilegio de disponer en el estadio, según su criterio, a los aficionados. Siguiendo naturalmente la doctrina que seguiría cualquier nazi tarado de haber sido dueño de un club de fútbol, como parece que lo son, sin serlo, los ultras del Lazio.

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