Solo si Lloris levanta la Copa este domingo se podrá explicar el tercer puesto de Bélgica en Rusia. Liderados por un Hazard excelso, los Diablos Rojos se pasearon por el Mundial a un ritmo arrollador, autoritarios en el grupo, rebeldes ante Japón en octavos, inmensos frente Brasil en cuartos, derrotados por la cabeza de Umtiti en la semifinal. Bélgica se sacó las ganas ante Inglaterra y se colgó la medalla de bronce, para marcharse de Rusia con un saldo de seis victorias y una derrota, 16 goles a favor y cinco en contra. El camino de Inglaterra, en cambio, dejó más dudas. Los Pross regresan a Londres con tres victorias (Túnez y Panamá, en el grupo, y Suecia, en cuartos), un empate (frente a Colombia, en octavos) y tres derrotas (Bélgica en dos oportunidades y Croacia). Con esta generación inglesa, Gareth Southgate mira al futuro, también Roberto Martínez con la belga.
source Portada de Deportes | EL PAÍS https://ift.tt/2uyONfj
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire