Según la FIFA, la mejor parada de los octavos de final fue la que hizo Jordan Pickford para rechazar el potente remate de Mateus Uribe en el minuto 92 del duelo entre Inglaterra y Colombia. Parecía que su volada había sido suficiente para sellar el pasaje de los británicos a los cuartos de final. No lo fue. Irónicamente, para el guardameta claro, en la siguiente jugada Yerry Mina saltó más que nadie para gritar el 1-1 y mandar el encuentro a la prórroga. Sin embargo, a Pickford le quedaba un recurso más. Esta vez sí definitorio, para colocar a su selección entre las ocho mejores de Rusia, después de frenar el último penalti de Bacca. “Había estudiado a todos los lanzadores”, confesó. Fue su revancha. Una más en Moscú.
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