En enero de 2017, la española Paloma Andrés Amo murió de leucemia. Tenía 38 años y trabajaba desde hacía siete en Olympic Broadcasting Services (OBS), la empresa con sede en Madrid que gestiona los derechos de emisión de los distintos Juegos Olímpicos. Se encargaba de la logística alimentaria de los más de 4.000 empleados de la compañía que se desplazan a cada sede olímpica. Allí donde tocase siempre la visitaba su único hermano, Pedro, dos años menor. Los Juegos Juveniles de Innsbruck y los de Londres en 2012; Sochi, dos años más tarde; Río de Janeiro en 2016... Pedro acabó trabando amistad con los compañeros de trabajo de su hermana.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/2H1d6I6
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire