Hace cuatro temporadas que ningún equipo de Segunda B, el último fue el Racing de Santander, accede a octavos de final de la Copa del Rey. En esta edición hay dos en liza, así que llegado el sorteo para ellos se trataba de que les cayese el gordo o el reintegro para seguir jugando. Formentera y Lleida, los dos supervivientes, anhelaban a Real Madrid, Barcelona o un enfrentamiento entre ambos. Al final los isleños se llevaron la pedrea y los catalanes uno de los premios mayores tras un sorteo que no tenía ningún condicionante más allá de que el equipo de menor categoría jugase el partido de ida en su terreno y que, aún así, no cruza a ninguna de los seis primeros clasificados a día de hoy en la Liga. Todos pueden entrar en cuartos de final si se cumplen los pronósticos en una competición que tiene un punto indómito.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/2iUn4Ur
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire