Van 63 minutos y Colombia pierde 2-0 ante Corea del Sur en Suwon. El árbitro sanciona una falta a favor del conjunto local y los dirigidos por José Pékerman increpan al rival reclamando la infracción. Edwin Cardona está a los empujones con el capitán y Duvan Zapata intenta separarlos. Cuando el tumulto parece terminar, y el partido continuar, Cardona se lleva los dedos a la cara y se burla de los futbolistas asiáticos haciendo un gesto de ojos rasgados. Un gesto racista que el árbitro no percibe ni sanciona, pero que la FIFA sí puede castigar.
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