La sonrisa inquieta de David de Gea al salir de La Rosaleda en la noche del sábado, tras la goleada de España ante Costa Rica (5-0) camufla la tensión que precede a los grandes duelos deportivos entre porteros del mismo equipo. El guardameta del United, titular indiscutible durante la fase de clasificación mundialista que comenzó en septiembre de 2016, sabe que se encuentra ante una situación nueva. El debut de Kepa Arrizabalaga con la selección generó las expectativas que despiertan los grandes porteros cuando se asoman a la primera línea.
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