Los brazos y antebrazos de Saúl Ñíguez (Elche, 22 años) son una mezcla biográfica y de sentimientos localistas tintados bajo su piel. Junto a las fechas de su debut en Primera con el Rayo y el dorsal (22) que lucía o la fecha en la que por primera vez llevó el brazalete de capitán del Atlético, algunos de los tatuajes que luce describen a un chico muy identificado con sus raíces, a la que regresa hoy con el Atlético para disputar la ida de los dieciseisavos de final de la Copa (21.30, beIN).
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