dimanche 17 septembre 2017

Las cosas nuevas

Al principio, cuando son nuevas, las cosas mandan sobre las personas, que gozan con ese sometimiento. No importa qué cosas, todas las cosas nuevas en general: un estadio de fútbol, una libreta, un coche, unos zapatos, una sartén, un lápiz negro y amarillo. Pasan semanas, incluso meses, hasta que la vida se invierte y las cosas se acomodan a nosotros. Por eso entramos al Metropolitano con las bocas abiertas, ejerciendo una admiración tranquila, lenta, casi miedosa, por cada detalle. Se susurraron muchos “oh” y “guau” sin dejar de mirar dónde se ponían los pies, para no romper o manchar nada. Sin darnos cuenta construimos un barullo ordenado, demasiado cívico. Hubo un minuto en que mis amigos y yo nos miramos y nos vimos repantingados sobre las butacas, comodísimas. Acostumbrados a viejas penurias, de pronto nos sentimos en la cúspide de una extraña burguesía.

Seguir leyendo.



source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/2h95vP5

Aucun commentaire:

Enregistrer un commentaire