En Montilivi, durante más de una hora, el novato fue el Atlético, destrozado y apabullado en el primer acto por un equipo sobrio, con el libreto de su entrenador atornillado en la cabeza de cada uno de sus jugadores. Siete de ellos, titulares el curso pasado en Segunda División. El rol de equipo debutante solo lo asumió el Girona en el último tramo, cuando no supo defender el 2-0 ante un rival que jugaba con diez por la expulsión de Griezmann. Se comió un golazo de Correa y un remate de Giménez a falta de cinco minutos. Con todo, pudo ganar, de no ser porque Oblak metió una mano prodigiosa a remate en sus narices de Kayode. Al Atlético le queda agarrarse a la reacción con la que pudo arañar un punto cuando apuntaba a topetazo, pero dejó muchas dudas.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/2v1X0Hz
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire