Fue en un premio nacional de Karts en Medellín. El padre de un niño piloto de diez años amenazó a su hijo y a los amigos que habían ido a verlo. Si perdía con la niña, compraría pelucas para todos. Debió hacerlo, porque la niña era Tatiana Calderón, la joven de Bogotá, Colombia, que acaba de fichar por Sauber F1 como piloto de desarrollo. Su historia ha recorrido el mundo entero y ella, al teléfono, se muestra tímida y medida a la hora de responder, como si aún tuviera que ganarse la autoridad para hacerlo.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/2mrZePu
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire