Hay goles que arrullan y goles que congelan. Y goles que te sacan del sopor. Y partidos que te despiertan. Y situaciones que te desesperan. Y que te sacan de la depresión. De todo, a suculentas dosis, hubo en el derbi vasco, salsa espesa, y en esa cocción lenta de los elementos consiguió el Athletic diluir a la Real hasta confundirla con el agua que azotaba Anoeta y dejaba ver el fútbol entre visillos, al contraluz gris marengo del mediodía guipuzcoano. Y el derbi se lo llevó el Athletic cuando nadie esperaba su visita, tan tímido como es cuando sale de su casa. Pero se soltó el pelo, no es que se desmelenase con un fútbol versátil ni en virtuosos desaforados, sino entendiendo mejor a la Real de lo que la Real entendió al Athletic.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/2mPgtu1
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire