Lo primero que hizo Vitolo al llegar al Sevilla, en el verano de 2013, fue intentar cambiarse su nombre deportivo. En su camiseta lució Víctor Machín, en honor de su padre, durante un par de semanas. En el Sevilla le convencieron para que siguiera con su nombre de guerra para evitar comparaciones con el cantante cubano Antonio Machín, muy unido a la capital de Andalucía. Vitolo aceptó y empezó a crecer. Tanto como los tatuajes de su cuerpo y su propia familia, pues ya es padre de dos niños a sus 26 años. Vitolo, campeón con el Sevilla de las tres últimas ediciones de la Liga Europa, ha puesto fin con sus dos partidos con España a un inicio de temporada espectacular, que no ha hecho sino corroborar el enorme rendimiento que ha dado en las tres últimas campañas con el Sevilla. Vitolo, un portento físico, ha jugado 45, 42 y 47 encuentros por temporada, haciendo 22 goles en los tres años que lleva en el club andaluz. Además, participará por segunda vez en la máxima competición europea, la Liga de Campeones.
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