Cate Campbell buceaba primera tras pasar los primeros 50 metros de la final de los 100 libres. La australiana, máxima favorita para llevarse el oro, había salido rapidísima. Nadaba por debajo del récord del mundo. Cumplía todas las expectativas y alcanzarla a tal ritmo se antojaba complicado, pero se desinfló. La australiana pagó muy cara su suicida estrategia y dos jovencísimas nadadoras, Penny Oleksiak y Simone Manuel, olieron la sangre y el oro. Y lo ganaron superando a Cate, fuera incluso del podio, a su hermana Bronte y a la sueca Sjostrom.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/2baiJDF
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire