No hay mayor temor para las cadenas de televisión con derechos de transmisión de los Juegos Olímpicos que un estadio vacío. Ocurrió en Londres en 2012, en Pekín en 2008, en Atenas en 2004 y estos días en Río de Janeiro: en el país del fútbol, las cámaras no consiguen disimular las decenas de sillas de colores sin dueño en la mayoría de los deportes. Ni siquiera un deporte rey en Brasil como el voley-playa, con su cuna en las playas de Copacabana e Ipanema, consigue estos días llenar sus gradas.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/2aN0AuB
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire