Mi primer recuerdo de un desfile olímpico se remonta al de Los Ángeles 84 con sus cowboys, sus pieles rojas, las majorettes, el tío Sam... Con mi mirada de niña aquello que veía por televisión parecía una película y más siendo en California. Pero cuando aparecieron los deportistas y sus sonrisas dando la vuelta al estadio, más que ficción, aquello se convirtió en un sueño para mí.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/2aPhriY
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire