Una vez más, empezó el duelo torcido. Y eso que no quería complicarse la vida como acostumbraba, siempre en busca del pase complicado y el regate de adorno, también de sobras. Pero ni con esas. Falló las dos primeras entregas y en el siguiente intento alcanzó al trasero de Payet en vez de la carrera de Griezmann. Parecía que sería una nueva pifia de Paul Pogba, el medio de Francia y de la Juventus que pretende medio planeta del balón, pero que desde que comenzara la Eurocopa no había rendido ni de lejos, acaso en momentos puntuales que servían para recordar que es una fuerza de la naturaleza con una coordinación de pies sensacional. Pero frente a Islandia, un equipo rebajado, se espabiló a tiempo.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/29hf1se
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire