Cuenta el mallorquín Carlos Moyà que en su elección por Milos Raonic responde a un reto, y que ese desafío consiste en configurar un futuro campeón que desde hace años apunta maneras, pero que nunca ha terminado de dar el gran salto. “Fue algo así como una entrevista de trabajo”, precisa el preparador español; “su equipo quería incorporar a otro técnico, alguien que pudiera mostrarle el juego desde otra perspectiva. Su manager [Austin Nunn] se puso en contacto conmigo y llegamos a un acuerdo. Después hablé con Milos y percibí lo que necesitaba: él tenía hambre y hubo química, así que comenzamos a trabajar juntos”.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/29z5Sfk
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire