Los Cavaliers jugaron el partido que soñaban y necesitaban (120-90) para ponerse en órbita en una final que hasta ahora dominaban con mano de hierro por los Warriors. La intensidad y acierto del equipo de Ohio desde el primer instante desbordó a Stephen Curry y a sus compañeros. El MVP de las dos últimas temporadas acumuló más faltas y pérdidas que puntos en la primera parte. Kyrie Irving le superó por completo.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/22SCDHM
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire