Doce países, 72 corredores, diez días, 1.310 kilómetros por carreteras no siempre en el mejor estado, una velocidad media de 40 kilómetros por hora y temperaturas de más de 40 grados. Estas son las cifras y el desafío que representa el Tour de Faso, la carrera por etapas más antigua del continente africano, que acaba de celebrarse en Burkina Faso con victoria final del marroquí Mousshine Lahssaini, una auténtica prueba de superación que tiene lugar en uno de los países más pobres del mundo y en la que el constante calor es el gran enemigo. Después de que el año pasado se suspendiera a causa de la epidemia de Ébola, la cita, con sus flamantes 28 ediciones, ha vuelto por sus fueros.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/1HS5bWy
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire