Es jueves y son las 8 de la tarde. Borja Valero (Madrid, 30 años) viene de un acto de firmas de autógrafos en el centro. En casa le esperan Rocío –su mujer- y sus hijos Álvaro y Lucía. Los gritos de la pequeña se escuchan a través del móvil. “Es más mala…”, dice el centrocampista español de la Fiorentina que asegura haber encontrado “su lugar” en Florencia. Esta es su cuarta temporada con la camiseta viola. Disfruta del liderato en la tabla (pese a la derrota de este domingo por 2-1 en el campo del Nápoles), dice que le gustaría ser un jugador de la NBA durante un año y confiesa tener miedo a envejecer.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/1LYMRlx
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire