Cuando eres responsable de una cantera te enamoras de muchos jugadores. Muchas veces dices: “Este va a llegar al primer equipo”. Pero la realidad es que la mayoría se pierden por el camino. Cuando Iker Casillas pasó por el cadete se vio que tenía posibilidades. Algo intangible. No se podía determinar.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/1DaHRki
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire